jueves 2 de julio de 2009

Ciudades de referencia

Desde Barcelona os dejo mis impresiones sobre la espectacularidad tanto de Valencia como de la ciudad Condal.

He flipado paseando por la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. Como han logrado reintegrar el cauce del Río Turia en la ciudad y convertirlo en un polo cultural y artístico de referencia europea.
Sin duda podríamos aprender de ellos en como diversificar nuestra oferta cultural creando recintos vanguardistas y dotándolos de contenidos orientados a todos los públicos. Personalmente me ha encantado el programa de actividades para atraer tanto a gente de fuera como a los propios valencianos semana tras semana.

En Barcelona, lo que más me ha gustado ha sido su arquitectura, edificios altos, medianos y bajos, modernos y antiguos conviviendo en la misma avenida, la vida y el mar de gente que pasea por sus calles.
Y algo que me ha sorprendido gratamente es el enorme número de banderas españolas existentes, la cantidad de gente que se comunica en castellano frente al catalán, y como TODAS LAS SEÑALES están SOLO en catalán. Vamos, que el nacionalismo catalán es cosa, sobre todo, de los políticos ubicados en las administraciones. Y es una pena que sea precisamente el gobierno quien actúe excluyendo a los castellanoparlantes. Sin duda esa forma de actuar solo sirve para dificultar la llegada de gente de fuera, lo que para una ciudad que tiene en el turismo una importante fuente de riqueza es algo sin sentido.

Esperemos que pronto esta forma de actuar forme parte del pasado al igual que la prohibición del uso del catalán pasó a serlo.
Las administraciones deberían centrarse en defender la libertad de los ciudadanos para expresarse en la lengua que quieran. El catalán, gallego, vasco o valenciano son parte de la riqueza cultural de nuestro país, y no debería ser un elemento excluyente.

En breve estaré de vuelta a casa y volveré a escribir regularmente.

sábado 27 de junio de 2009

Aeronaves eléctricas, en avance

La tecnología aeronáutica también está sensibilizándose con el aumento de la eficiencia en sus motores, con la reducción de las emisiones y con la alternativa eléctrica como vector energético.

Prueba de ello son estas 2 noticias que os dejo aquí seleccionadas y que, sin duda, son la demostración de como ese sector de transporte empieza a tomar cartas en un asunto que nos afecta a todos: CAMBIO CLIMÁTICO.

SkySpark, avioneta 100% eléctrica bate récord de velocidad






Continental Airlines confirma que su vuelo de prueba con biocarburantes redujo emisiones y consumo


Por cierto, en esta semana el blog no se actualizará al mismo ritmo ya que estaré fuera y sin internet. Pero intentaré cumplir con la cita diaria que tengo con vosotros.
Muchas gracias por vuestra confianza en este blog.

viernes 26 de junio de 2009

Balance energético español

Con el tema del cierre de la Central Nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) son muchos los intereses que están luchando por mantenerse en lo alto.
No en vano, dicha central nuclear genera una cantidad de puestos de trabajo importante para la zona, al igual que en caso de un accidente, serían los primeros en sufrir las consecuencias.

Ese debate es muy amplio y podría no terminar jamás.

Mi posicionamiento en este caso es muy claro: Nucleares no, Renovables si.

Ahora si, hay que ser realista y no extremista, por lo que, ante todo hay que tener en cuenta la demanda actual de energía eléctrica y el crecimiento a corto, medio y largo plazo, para planificar ese crecimiento y no hacernos perder competitividad por un déficit energético.
Por ello, lo primero es no planificar nuevas centrales nucleares y en segundo lugar ir preparando las alternativas a las que están en funcionamiento. Pero alternativas tanto a nivel eléctrico como a nivel laboral para las personas que viven gracias a esas centrales eléctricas.

En este artículo no voy a tratar las alternativas posibles. Como ya he dicho, yo estoy convencido de la posibilidad que tanto la solar (FV y termosolar) como el resto de renovables tienen de cubrir la demanda energética.

Lo que me gustaría aclarar es el famoso mito de que España compra electricidad a Francia porque no generamos la suficiente.
Ante todo, ESPAÑA ES ELÉCTRICAMENTE INDEPENDIENTE.

Esto significa que con nuestras centrales podemos alimentarnos sin depender de Francia, lo que sucede es que, por la peculiaridad del sistema eléctrico (la energía que se genera debe ser igual a la que se consuma, ni más ni menos, no podemos almacenar electricidad), hay momentos en los que nuestra demanda de energía se incrementa por encima de la capacidad momentánea de generación y nos vemos obligados a comprar, al igual que hay momentos en los que generamos más de los que consumimos y tenemos que venderla (o desconectar las centrales, lo cual no siempre es posible).
Lo importante al final es el balance de energía comprada y vendida.
Según los datos del informe de Red Eléctrica Española, nuestro país tuvo un balance exportador de energía, es decir, durante 2008, exportamos 11.221 GWh, siendo nuestro principal cliente Portugal.

Y durante los últimos 5 años, hemos mantenido este balance exportador.

España tiene bastante potencia hidráulica instalada, pero al ser un país seco, dependemos mucho de las sequías para tener más o menos exceso de energía.
La apuesta por la eólica nos está permitiendo tener picos de generación que superan con creces nuestras posibilidades de consumo, lo que permite que vendamos electricidad a nuestros vecinos. Si bien hay ocasiones en las cuales una deficiente red de interconexión con Francia, nos ha obligado a desconectar parques eólicos al no poder regular apenas la producción en las centrales nucleares.

Os dejo un par de imágenes donde podréis comprobar por vosotros mismos que realmente, el balance eléctrico de España es negativo (es decir, vendemos más de la que compramos) y que las energías renovables están aportando más energías que la nuclear y que la térmica de carbón y petróleo.

Si bien la situación económica y laboral es complicada como para cerrar Garoña y mandar a la calle a todas las personas que viven de la central nuclear, creo que un plazo de 2 a 5 años para que los gobiernos vayan preparando las alternativas laborales y de producción eléctrica a dicha instalación, sería la solución más apropiada.
El sistema eléctrico puede prescindir de Garoña, dejaremos de producir unos residuos para los cuales no tenemos ninguna solución (para mi enterrar los residuos y olvidarnos que está no creo que sea la mejor solución) y, al igual que depender del petroleo es depender de otros países, depender de la nuclear es depender de quien tenga uranio y fábricas de combustible, lo que al final es el mismo problema.

Además, España está exportando tecnología en materia de energías renovables, mientras que todo sistema de producción nuclear depende de empresas extranjeras que tienen la tecnología de generación nuclear.
¿realmente nos interesa depender de fuera cuando en España tenemos la tecnología, la materia prima (el Sol y el viento) y las empresas más importantes del sector?
Yo creo que no, y que por ello debemos apostar por las renovables, no solo por cuestiones medioambientales (que son muy importantes) sino también por cuestiones económicas.


Fuente: Informe del Sistema Eléctrico Nacional 2008. Red Eléctrica Española.

jueves 25 de junio de 2009

Comentarios a la noticia del Diario Expansión sobre aeropuertos

Un lector del blog me comentaba la publicación en el Diario económico Expansión sobre el exceso de aeropuertos en el país y su ineficacia económica.

Os dejo en vínculo para que lo leáis y saquéis vuestras propias conclusiones.

Yo os comento las mías, que algunos compartirán y otros consideraran erróneas.
A todos os pido que plasméis vuestros comentarios aquí.

España tiene demasiados aeropuertos y destacan por su ineficiencia.

España cuenta con una red de aeropuertos formada por 47 instalaciones, la cuales son completamente civiles (caso de Córdoba o Granada) o son de uso mixto con los militares (Badajoz, Albacete, Murcia o Zaragoza).
De esos 47 aeropuertos, realmente viables en parámetros económicos (ingresos - gastos) solo son 4 ó 5 (normalmente aquellos cuyo tráfico de pasajeros supera los 10 millones al año).
En algunos medios se habla de un aeropuerto viable a partir de 3 ó 4 millones de pasajeros al año, aunque eso siempre dependerá de los gastos que tenga dicha instalación (personal, mantenimiento, ...) y de los ingresos que sea capaz de generar (tasas aeroportuarias, alquiler de establecimientos en el aeropuerto, ...). Por ello es difícil marcar un umbral exacto de viabilidad en base a los pasajeros.

Lo que también es cierto es que gracias a los ingresos generados en esos aeropuertos con superhabit se pueden compensar las pérdidas que sufre AENA en el resto de la red. Lo cual cumple con el principio de solidaridad territorial que deje primar en el conjunto del país.

Si, debido a la situación de crisis, se debieran reducir las pérdidas en AENA para mejorar su "rentabilidad" (la rentabilidad de una empresa pública no se basa exclusivamente en parámetros económicos sino que también entran en juego los sociales) lo suyo sería llevar a cabo un estudio de posibilidades de cada instalación y de igualdad entre todos los ciudadanos.
Me explico:
Tenemos el caso de Vitoria, una provincia cuya población ronda los 313.000 habitantes, que mueve al año 173.800 pasajeros (aunque en mercancías se ha convertido en un referente nacional), y que tiene a 74 km el aeropuerto de Bilbao, a 120km el aeropuerto de San Sebastián, a 93km el de Pamplona, a 86 el de Logroño, o a 115km el de Burgos, pues está claro que hay un sobredimensionamiento de instalaciones aeroportuarias para una población de referencia realmente baja.
Este mismo caso podemos extrapolarlo a Burgos, con una población provincial de 375.000 habitantes, La Rioja con 321.000 habitantes o Navarra con 630.000 habitantes. Todos a menos de 100 km de distancia en la mayoría de los casos.

Pero ahora analizamos Córdoba, cuya capital supera la población de varias de esas provincias, y que en el mejor de los casos las duplica, cuya provincia vecina (Jaén) no tiene aeropuerto y actualmente se desplaza a Granada para volar, cuyo interés turístico nos convierte en un destino mucho más demandado (en 2007 recibimos 997.000 viajeros más una gran cantidad de excursionistas o turistas de 1 día) que el de estas otras provincias antes nombradas.
Es por todos estos y más factores que se debería plantear la prioridad a la hora de suprimir aeropuertos.

Coincido con el estudio en el exceso de instalaciones existentes, pero creo que los parámetros a seguir para determinar cuales son suprimibles y cuales no debería basarse en:
- criterios poblacionales de referencia (cuantos habitantes deberán desplazarse para coger un avión),
- Distancia al aeropuerto más cercano y vías de comunicación existentes. (hay que tener en cuenta que a más distancia, cada pasajero que tenga de desplazarse ocasionará un incremento en los gastos de viaje, reduciendo el interés por ese medio)
- Demanda turística. No olvidemos que somos un país turístico, y que la diferencia entre tener o no aeropuerto se notaría muchísimo.
- Gastos de la instalación.

Os dejo una tabla de elaboración propia a partir de datos publicados en el INE.


Como podéis comprobar, el tráfico de pasajeros de un aeropuerto no es directamente lineal a ninguno de estos parámetros, sino que le influyen todos, desde la renta media hasta la calidad de las comunicaciones por tierra y su distancia con Madrid y Barcelona.

Aún a riesgo de pillarme los dedos y recibir bastantes críticas, yo me atrevería a pronosticar que el aeropuerto de Córdoba, una vez la ampliación sea una realidad y se consoliden las rutas aéreas demandadas tanto por los cordobeses como por visitantes, podríamos estar en torno al millón de pasajeros anuales, y desde ahí ir creciendo al ritmo del resto de aeropuertos.
Sobre todo si se logra captar a líneas de bajo coste que aprovechen el menor coste de las tasas aeroportuarias del aeropuerto de Córdoba frente al de Sevilla y Málaga, así como la menor saturación y la buenísima comunicación con estas 2 ciudades, lo que nos podría convertir en el aeropuerto de bajo coste de referencia (lo mismo que los aeropuertos de Gerona y Reus son para Barcelona).

Pero, tal y como comentaba antes, un aeropuerto no solo debe basarse en criterios puramente económicos de contabilidad, ya que este tipo de infraestructuras generan unas sinergias muy importantes. Dice AENA que cada millón de pasajeros mantiene 2.000 puestos de trabajo de media. Y ya no solo habría que contabilizar los ingresos por tasas, sino el dinero que le costaría a las arcas públicas sustituir el movimiento económico que generan estos puestos de trabajo.

Córdoba no tiene tráfico de pasajeros como para hablar de miles de puestos de trabajo directos, pero debemos tener en cuenta una cosa muy importante:
El Hospital Reina Sofía tiene más de 5.000 trabajadores directos lo que puede generar otros 5.000 puestos inducidos en la ciudad.
Gran parte de este potencial laboral se debe a los trasplantes que se llevan a cabo en nuestra ciudad, y según estadísticas del aeropuerto, 1 de cada 3 noches llega a Córdoba un vuelo por trasplante. Podemos estar hablando de unos 120 vuelos, lo que puede suponer casi el 30% de los trasplantes realizados por el Reina Sofía.
Suprimir este medio de transporte afectaría negativamente a uno de los buques insignia de la economía cordobesa y motivo de orgullo de Andalucía.

Otro punto de importancia a analizar en la afección de un aeropuerto es su turismo.
Una ciudad con poca demanda turística notará menos el cierre del aeropuerto que otra con más demanda. Así como las posibilidades de crecimiento de la demanda de pasajeros también será mayor en aquellos destinos que tienen un especial interés tanto en España como en Europa.
Córdoba en este caso aún no ha disfrutado turísticamente de la posibilidad de tener un aeropuerto digno capaz de conectarnos con los focos emisores de turistas como son Londres, Paris, Milán, Berlín.
Empresas como Ryanair o Easyjet han visitado nuestro aeropuerto en su búsqueda de nuevos destinos demandados por sus clientes, pero por ahora las limitaciones físicas del aeropuerto impedían operar desde aquí. Seguro que una vez esas limitaciones sean eliminadas, tanto el aeropuerto como el número de visitantes sufrirá un incremento considerable. Y esto se podría traducir en puestos de trabajo directos e indirectos así como en mejora de la balanza económica de las arcas públicas (más empresas = más impuestos, menos paro = menos subsidio por desempleo, más trabajo = más gasto = más impuestos, más trabajo = menos necesidad de inversión en demanda de servicios sociales).

Y otro parámetro de gran peso a la hora de contabilizar pasajeros es su distancia con las principales ciudades del país.
Son muchos los estudios que situan la barrera de la efectividad del avión frente al tren de Alta Velocidad o del Vehículo privado en los 500 km. Este es el motivo por el que, una provincia como Zaragoza, con una gran demanda turística solo mueva 80.000 pasajeros más que Valladolid, con casi la mitad de población y casi la mitad de turistas.
Mientras que los habitantes de Zaragoza no les interesa coger el avión ni para acudir a Madrid, ni a Barcelona, ni a Valencia, ni a Bilbao, los vallisoletanos deben recurrir a este medio para viajar a todas las ciudades antes nombradas a excepción de Madrid.

En el caso de Córdoba, Madrid se encuetra dentro de los 400 km, y gracias al AVE, el avión no tendría opciones frente al tren, pero para trayectos a Valencia, Barcelona o Bilbao, el AVE no puede competir (tengamos en cuenta que un vuelo Córdoba Barcelona tardaría 1 hora aproximadamente, frente a las 5 horas que tarda el AVE. Y eso con conexión directa, lo que a Valencia o Bilbao no es posible).

La verdad es que, dispuestos a cerrar aeropuertos, creo que por razones económicas, turísticas, de posibilidades de crecimiento, de impacto laboral y de reparto de infraestructuras, el norte tiene más exceso de aeropuertos que el sur, por lo que yo empezaría cerrando algunos de los pequeños aeropuertos existentes en el norte, realizando a cambio las inversiones necesarias para ofrecer alternativas tanto laborales como de transporte a los habitantes de esas provincias (yo creo firmemente en la intermodalidad tren-avión como medio para permitir a cualquier provincia una rápida comunicación tanto con las principales ciudades españolas como europeas. No olvidemos que somos miembros de la UE y por lo tanto debemos mirar hacia ella para lograr un adecuado desarrollo cultural, económico y social).

Ahora, de quien depende esa decisión es del gobierno, lo que sin duda es una dificil tarea por lo negativo que puede ser a nivel electoral. Una patata caliente para quien opte a la presidencia del gobierno.

miércoles 24 de junio de 2009

Geocaching, el nuevo deporte tecnológico

Hace relativamente poco tiempo instalé en mi PDA Acer el programa de navegación y cartografía OziexplorerCE 2.0. Entre las ventajas de este programa está la posibilidad de sacar perfiles de las rutas que hago con la bicicleta, también conocer tiempos y distancias en los viajes (lo utilicé para calcular la ruta más rápida entre Poniente y Rabanales).

Una de las opciones que trae (tanto este como casi cualquier equipo GPS) es la búsqueda de Waypoint o puntos de referencia. Esto me recordó a la búsqueda del tesoro y pensé en lo entretenido que sería crear una red de "tesoros" repartidos por zonas de libre tránsito (vías verdes, veredas y caminos de senderismo,...) y que mediante una serie de pistas y una ubicación aproximada (tengamos en cuenta que el GPS tiene siempre un margen de error de unos 3 a 15 metros, según el equipo utilizado) tuviéramos que encontrarlos.

Pues una vez más, los americanos se me adelantaron y ya han inventado este juego.
Se llama Geocaching y resulta que incluso en Córdoba tenemos escondidos algunos tesoros.
Las normas son muy sencillas, una vez que encuentras el Cache (el tesoro) te haces una foto con él, dejas algún recuerdo tuyo y lo vuelves a esconder tal y donde lo encontraste, así estará listo para el siguiente "cazatesoros" que pase por allí.
Pero la más importante de todas es el respeto al medioambiente, por ello debes tener en cuenta que en zonas protegidas no se deben esconder tesoros, pues un incremento en el número de personas que trascurran por dicha zona implicaría un impacto sobre el medio que no es positivo.

Normalmente se utiliza una caja de plástico hermética (como las utilizadas para el frigorífico) y dentro se guardan los tesoros en una bolsa hermética para asegurar la estanqueidad del contenido del cache.

Yo aún no he encontrado ningún tesoro, pero ya tengo la lista de caches en mi GPS y en cuanto pueda me daré un paseillo por aquellas zonas donde hay escondidos.
La verdad es que la gente suele escoger sitios que al visitar no solo te brinden un tesoro enlatado, sino disfrutar de un entorno cuyo paisaje o panorámicas ya son por si mismas todo un premio para nuestra vista.

Otra peculiaridad de estos cazatesoros del S.XXI, es la enorme conciencia madioambiental que tienen (aún no he hecho méritos para incluirme) ya que la mayoría suele llevar una bolsa de plástico adicional para aprovechar el paseo en busca del tesoro para recoger basura de la que algunos energúmenos, más próximos a la raza porcina (y perdón a los cerdos por la comparación) que a la humana, suelen ir dejando tirada a su paso.
Ojalá este deporte se practicara por parte de millones de personas, seguro que nuestras ciudades y montañas estarían mucho más limpias.

Como nueva forma de hacer turismo es todo un invento ya que, con este juego de pistas y el aliciente de encontrar los tesoros, te llevan a conocer puntos de la ciudad que, de otra manera, posiblemente ni pisarías.
El Consorcio de turismo debería plantearse crear y mantener una red de caches que inciten a nuestros visitantes a ocupar una tarde paseando por la ciudad en busca de los tesoros, y con ello, conocer rincones únicos e inigualables. Tal vez mediante un acuerdo con tabernas de toda la ciudad, en las cuales se escondería el cache (asegurándonos que este no desaparezca nunca) y a cuyo tabernero se le haría entrega de un sello que estamparía en un "pasaporte".
Una vez el cazatesoros encontrara todos o una parte de los caches repartidos por la ciudad, podría recibir un regalo de recuerdo de su visita a Córdoba.
Yo, entre los puntos ha escoger para esconder alguno de los caches, elegiría la zona de Miraflores, La Magdalena, La Corredera, Las Tendillas, el Botánico, la Plaza Jerónimo Páez, La Compañía o lugares más alejados del centro como Las Ermitas, Medina Azahara, el Castillo de Almodóvar o El museo del Cobre de Cerro Muriano.

Por si alguno se anima a unirse a la red de Geocaching, os dejo el enlace a este club de cazatesoros. Buena suerte en la búsqueda.

Geocaching (pagina oficial. En Inglés)

Mapa de Córdoba con ubicación de caches

Geocaching en Español

martes 23 de junio de 2009

Corte de la Carretera de Trassierra

A todos los que os movéis a diario por esta ciudad, comentaros que mañana se procederá al corte de la Avda. de Trassierra entre la glorieta de la Ronda Poniente (cruce de acceso al Parque Figueroa y San Rafael de la Albaida) y el cruce de esta carretera con el Canal del Guadalmellato.

El motivo es la ampliación de dicha vía.

Os dejo un plano con la alternativa de dicho tramo cortado así como una imagen del desnivel actualmente existente entre la carretera y la zona donde se ubicarán los dos carriles descendentes (sentido Centro).



Si pasáis por esa zona podréis contemplar como está casi concluido el proceso de urbanización de un nuevo barrio de la ciudad: Turruñuelos. Ojalá pronto ese barrio siga los pasos de Noreña donde cada día se abren negocios nuevos y las calles se llenan de vida.


También veréis la parálisis que a simple vista sufren las obras del Hipercor y Corte Inglés Ronda de Córdoba.
Desde hace más de un mes, se encuentra terminado las paredes del hueco donde se levantarán los aparcamientos subterráneos de este centro comercial, pero desde entonces hasta ahora no se ha notado ningún cambio, y entre lo más llamativo está la ausencia de grúas torre que se encarguen del movimiento de todo el material.


Como, por ejemplo, si ha pasado en las obras de construcción del Centro de Alta Resolución de Especialidades de Noreña, en donde se iniciaron las obras con posterioridad y que ya cuentan con 2 grúas torre de gran tamaño y un silo de hormigón para que no pare el levantamiento de la estructura del edificio.

lunes 22 de junio de 2009

El empobrecimiento de Córdoba

Decía un anuncio de detergente que "el algodón no engaña" y yo le añado "las cifras tampoco".

Entre las cifras que el INE (Instituto Nacional de Estadística) (pongo en negrita el término nacional porque supongo que pronto seguirá los pasos de nuestro Instituto Nacional de Meteorología, el cual ahora ha pasado a llamarse agencia estatal de meteorología. Claro, como estamos en una situación económica tan boyante, nos gastamos el dineral que cuesta un cambio de imagen corporativa simplemente para eliminar el rango nacional del título y dejárselo a los nacionalistas de las regiones noreñas), retomando el hilo, que entre las distintas estadísticas disponibles en la web de este organismo nacional encontramos referencia a los datos de PIB.

En el instituto nos enseñaban que el PIB o Producto Interior Bruto indica la riqueza de una provincia, comunidad o país.
Los factores que aportan crecimiento al PIB son:
- Cambio estructural
-
Apertura externa e interna
-
Aumento de la capacidad económica

Y los que restan crecimiento al PIB son:

- Inflación
- Déficit exterior
- Paro
- Déficit público


En el caso de Córdoba apenas hemos logrado un cambio estructural, ya que la mayoría de nuestra economía se basa en la agricultura, y el sector industrial va perdiendo cuota así como capacidad de creación de empleo y riqueza.
No somos capaces de vender nuestros productos bajo nombre cordobés. Aunque seamos una provincia principalmente exportadora, lo que sacamos al exterior es a granel y dejando muy poco valor añadido en nuestra provincia.
El déficit exterior en Córdoba no ha sido problemático ya que nuestra balanza de exportaciones es positiva, vendemos más de lo que compramos, pero sin perder de vista que al vender el producto mayoritariamente sin tratar (aceite, vino, cítricos, ... a granel) perdemos gran parte del valor añadido que nos daría un empuje al PIB.
En cuanto a paro, que os voy a contar. Tenemos la 2ª tasa de paro más alto de todo el país. Eso es una losa que nadie ha logrado levantar.
Y claro, al haber pocas empresas, los ayuntamientos consiguen poco dinero en impuestos y no pueden actuar de dinamizadores económicos reinvirtiendo esos impuestos en generar más riqueza.

Todo esto ya nos lo sabemos, pero lo que resulta sangrante y doloroso es ver que la famosa 1ª modernización y la 2ª por aquí no debe haber pasado, ya que todas las provincias han crecido más que nosotros.
Como dato de referencia voy a utilizar el PIB per cápita, ya que no es lo mismo comparar una provincia pequeña y poco poblada con otra mucho mayor en extensión y población.




Esta es la gráfica de la "riqueza" de cada persona en nuestra provincia. Obviamente es el valor medio, por lo que habrá gente por encima y por debajo de esta cifra.
El caso es que nuestra media se encuentra de las últimas de Andalucía, solo siendo capaces de superar a Jaén (y eso ahora, porque en 2003 éramos los últimos de la comunidad).
Una vez que se actualicen los datos al 2009, cuando en Jaén tienen funcionando su Parque Tecnológico, cuando Linares tiene su fábrica de Santana fabricando los tranvías y metros de Andalucía y parte de España, y con su famoso plan Activa Jaén, que les ha dejado bastantes inversiones en infraestructuras, seguramente volvamos a hundirnos en la zona baja de la tabla.

Lo que resulta llamativo es que con el enorme potencial que tenemos en el sector agrícola y ganadero (gracias a la gran extensión de la provincia), en el sector turístico (ni que decir que nuestro patrimonio natural e histórico bien debería ser mejor explotado), a nivel de recursos naturales (somos la provincia con más capacidad de almacenamiento de agua y con los embalses más grandes de Andalucía) y a nivel logístico (gracias al cruce de caminos donde nos encontramos), Córdoba sea la cola de Andalucía, y por lo tanto de España a nivel económico.

No sabemos vender nuestros productos con marca propia (vino y aceite principalmente vendido a granel). Damos salida a gran parte de la producción de manera que se embotelle fuera de la provincia y se venda como Vino italiano o Aceite catalán.
Si al menos lográramos embotellar en la provincia esos productos, ya incrementaríamos el valor añadido en Córdoba, lo que implicaría más puestos de trabajo en el sector industrial, y más sueldos pagados. Más economía en definitiva.

Otra conclusión interesante que podemos obtener de la siguiente tabla sería como han gestionado los políticos la provincia.


En el 1995, las diferencias entre unas provincias y otras eran pequeñas (799€ entre la más baja y la más alta de estas 7 provincias), ahora, 11 años después, estas son mucho mayores y con el resultado de que Córdoba no solo sigue siendo la última, sino que ha sido dejada atrás. (3350€ respecto a la primera).
Esto nos debería hacer plantearnos varias cosas:
- están nuestros políticos luchando por los intereses de la provincia.
- están los gobiernos locales trabajando en el desarrollo económico como lo están haciendo en otros puntos del país.
- se merecen más oportunidades (en algunos casos vamos ya por más de 3 legislaturas con las mismas caras).

Creo que todos coincidís conmigo en la necesidad de cambiar el rumbo de Córdoba, cambiar la forma de trabajar de nuestros representantes para buscar más inversiones generadoras de empleo y riqueza.
Menos arreglar farolas y más traer fábricas, turistas y empresas. Y para ello necesitamos que el Palacio de Congresos, el recinto ferial, el parque logístico, el aeropuerto, el Centro de Mercancías de El Corte Inglés, los museos, la autovía Granada - Badajoz, ... sean una realidad INMEDIATA. No próxima, no, inmediata.

Y tanto en la diputación como en los ayuntamientos siguen los mismos que han conseguido con su trabajo (o la ausencia de él) que Córdoba crezca menos que nadie. De hecho, España ha crecido mucho más que nosotros, por lo que ahora somos más pobres que antes.
Según las cifras del INE, Córdoba ha pasado de 8.187€ de PIB per cápita (72,1% respecto a la media nacional) a 15.204€ (68,2 % respecto a la media). Somos un 3,9% más pobres que hace 11 años.
Esperemos que esta tendencia sea frenada pronto, o la provincia terminará por quedar vacía.