viernes, 21 de agosto de 2009

Fuente Ovejuna se levanta de nuevo

Llegó el final de agosto, y con él la ya tradicional representación de la obra de D. Lope de Vega "Fuente Ovejuna" en la localidad cordobesa que dio nombre a dicha obra literaria.

Pero parece ser que este año el comendador a regresado en forma de SGAE (sociedad general de autores y editores), al reclamarle los derechos de autor al ayuntamiento mellariense cual impuesto revolucionario para el bien de los autores asociados. (cosa que D. Lope de Vega no cumple por eso de haber fallecido varios siglos antes de la creación de dicha asociación).

Tras darse cuenta de la enorme barbaridad de dicha petición en base a los derechos de autor (la ley de propiedad intelectual dice que los derechos del autor sobre una obra desaparecen a los 70 años de la muerte del mismo) ahora recurren a que la representación es una adaptación de la obra original, y que por lo tanto vuelve a estar sujeta a derecho de autor.
Y cuando el autor de esa "supuesta" nueva obra, el director artístico D. Fernando de Rojas, renuncia expresamente a dichos derechos y encima asegura que su libreto respeta escrupulosamente el original de Lope de Vega... ¿a qué viene que la SGAE siga reclamando un dinero que no le corresponde?

Además, el director artístico de la representación Fuente Ovejuna ha dejado claro que él no pertenece a la SGAE y que esta no le representa para nada. Otra razón más para que dicha agrupación de personas con intereses económicos en el asunto y que ya reciben un dinero en concepto de canon digital, se olviden de Córdoba y se centren en su movida madrileña.

Que bastante dinero están ganando con el dichoso canon digital que presupone que todos somos delincuentes y que siempre que compramos un CD, un DVD, un disco duro, una grabadora, un MP3, una tarjeta SD o cualquier otro sistema digital es para hacer copias ilegales. Y máxime cuando la ley permite a los usuarios hacer una copia de seguridad de nuestros CD o DVD legalmente comprados.
Yo soy un aficionado a la fotografía (cosa que practico con mucha frecuencia) y tiene guasa que tenga que pagarles un dinero a la SGAE cada vez que compro una tarjeta SD para mi cámara, un pendrive para descargar mis fotos o un DVD para pasarle mis fotos, y recalco MIS FOTOS, a mis amigos, conocidos o familiares.

Ojalá que pronto termine esta locura ilegal, pues su existencia nos declara a todos culpables de pirateo informático sin un juicio previo ni justo.

Por lo pronto, Fuente Ovejuna ha vuelto a ganar contra los tiranos.