viernes, 15 de mayo de 2009

Comisaría de Policía Nacional

Con la crisis, muchas personas se ven obligadas a buscarse la vida en sectores que van más allá de la ley.
Y si durante la época de las vacas gordas, los cuerpos policiales de Córdoba estaban en el límite de sus posibilidades, ahora que la crisis hace crecer la delincuencia, ¿qué van a hacer?

Ya no es que los sindicatos policiales exijan más efectivos y una nueva distribución de recursos más eficiente mediante la creación de un tercer distrito policial (ahora mismo hay 2, Este con sede en Campo Madre de Dios, y Oeste con sede en el Parque Figueroa), sino que hasta el Comisario Jefe cifra en 100 agentes los necesarios en la ciudad para completar la plantilla recomendada.

Llama especialmente la atención como Granada, con 236.000 habitantes cuente con 3 distritos y Córdoba con 325.000 solo tenga 2.

Y encima con el notable incremento en la extensión de la ciudad con la legalización de muchas parcelaciones. Está claro que si un mismo coche de policía tiene que patrullar una extensión el doble de grande, su labor se dificultará notablemente.

Alguien puede caer en el error de contar las "minicomisarías" abiertas tanto en la judería como en el Polígono Gudalquivir como comisarias al efecto. Ni mucho menos, esos recintos son meras Oficinas de Denuncia donde un agente de la Policía Local y otro de la Policía Nacional atienden las denuncias de los vecinos, pero en ningún momento conlleva la dotación de agentes que patrullen o realicen labores de prevención de la delincuencia.
De hecho, los policias que están en dichas oficinas son policias que no patrullan, por lo que en verdad hemos dejado de contar con varios agentes en nuestras calles.

Lo que Córdoba necesita es que nuestro alcalde empiece a pedir a los distintos estamentos administrativos los 10 años de talante de la antigua alcaldesa, la cual nunca pidió nada para Córdoba y así nos ha ido, que mientras la ciudad crecía un poco, los servicios iban disminuyendo.

"Quien no llora, no mama" Ese debería ser el principio fundamental de todo alcalde si realmente aspira a que su ciudad crezca y mejore en dotación, trabajo y servicios.