martes, 24 de febrero de 2009

Privatizaciones sin sentido

Me resulta extremadamente llamativo que nuestros gobiernos (tanto del PSOE como del PP) decidieran llevar a cabo privatizaciones de empresas rentables y que estaban participadas por el SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) como Repsol, ENDESA, Telefónica o Iberia para que al final pase como con ENDESA.

Y me refiero al siguiente titular publicado en El Día de Córdoba:

Zapatero asegura que Endesa seguirá funcionando "muy bien" en manos italianas.

Yo no pongo en duda que los gestores italianos serán buenos, pero me indigna que nuestro gobierno deje de participar en empresas de sectores estratégicos como la energía para que estas terminen en manos de otros gobiernos. Al fin y al cabo, Enel es la empresa nacional de electricidad italiana, participada por el gobierno de dicho pais.
¿porqué el señor Berlusconi debe ser quien decida la política energética de una de las principales empresas eléctricas de España?.
Acaso se duda que, en caso de algún problema, esta barrerá para casa (en esta empresa Italia).

Y en el caso de REPSOL, porque la jugada no les salió bien.

Imaginad el panorama que nos espera:
La tarifa eléctrica se la pagamos a Berlusconi, la gasolina a Putin, los vuelos de Iberia a los ingleses y el teléfono... al pais que se quede con telefónica.

Cuando el resto de gobiernos de la Unión Europea mantienen participaciones en sus petroleras, eléctricas, gasísticas o telefónicas, ¿porque en España somos distintos?
Además, no soy yo un intervencionista, pero me parece mal que el gobierno deba hacerse cargo de las empresas deficitarias como Renfe, Adif o AENA porque el servicio público prestado lo hace necesario, y que aquellas empresas que logran ser rentables se dejen en manos privadas.
Puesto que el dinero público sale de los impuestos pagados, personalmente preferiría que las empresas rentables se mantengan en manos del estado español para compensar las pérdidas de las que no lo son, y así poder reducir la carga fiscal que sufrimos los españoles.
Así, el superhabit que se generase se podría destinar a un incremento en las becas de estudio, a la investigación y desarrollo, a una mejora de la educación, de la sanidad, de las infraestructuras, de la cultura, de la protección del medio natural, ...

En esto considero que nuestro gobierno se ha equivocado mucho y se sigue equivocando cada día más.