miércoles, 25 de febrero de 2009

Probar su propia medicina

Sin duda alguna apoyo por completo la respuesta de un damnificado del atentado de ETA contra la sede del PSOE en la localidad guipuzcoana de Lazkao.

El buen señor acudió a la manifestación en contra de este atentado, una nueva demostración de dictadura de la dinamita y la pistola que ETA y aquellos que los apoyan y mantienen imponen en una de las regiones más bonitas de España.
Nada más concluir el acto de repulsa, cogió una maza y marchó a la Herriko Taberna (sede de la izquierda radical) para darles las gracias por la redecoración de su vivienda por segunda vez.
Obviamente, dicho local donde los adictos al régimen etarra disfrutan de su valientes actos, quedó ligeramente dañado.
La pena: que la policía regional vasca decidiera parar la labor de agradecimiento de este señor y encima tuvieran la osadía de detenerlo.
PERO SI DEBERÍAN HABERLO SACADO EN HOMBROS POR LA PUERTA GRANDE Y PONERLE UNA ESTATUA!!!!!!

Si todos aquellos que han sufrido los desperfectos, vandalismo y asesinatos del grupo asesino ETA y de sus secuaces, hubiesen respondido de la misma manera, estoy completamente seguro que hoy no hablaríamos de ETA, ni de cajeros y autobuses incendiados, ni de asesinatos con tiro en la nuca (por si se vuelve y le pega 2 tortas bien pegadas) ni de muchas personas exiliadas fuera de su tierra por miedo a terminar con una bala en su cuerpo.

Resulta incomprensible que en pleno S. XXI España siga sin ser un país completamente democrático porque a unas personas les molesta que haya gente que NO opinan como ellos. Y no solo les moleste, sino que estén dispuestos a realizar una limpieza ideológica y racial para crear una región a su imagen y semejanza. Vamos, que parece que estamos hablando del régimen Hitleriano cuando en verdad es Álava, Vizcaya y Guipúzcoa.

ETA NO.